Relatos bajo la forma mágica de una propiedad ajena, la del lector. Autoría encubierta en mentira y espejo del que no soy... del que lee. Siniestro juego, encanto de una pasión más allá de mí mismo, inscripta en un otro siempre ausente de mí... agonía de un deseo que se hace signos: símbolos de quienes somos o hacia donde vamos... Entre el silencio y la línea que nos divide: palabras, traducciones de nosotros mismos, lenguajes de nuestra propia ausencia.
miércoles, 9 de marzo de 2011
identidad
viejas veces he querido ser nuevo
viejas pieles de hoy
cántame una canción que cuente
que cuente el cuento de tu canción
cántame al olvido del mundo y que enmudezca mi voz
que la voz del mundo cante su vieja canción
desierto es mi pensamiento y sed mi alma
agua que brotas del misterio
agua serena que calmas el misterio
que colmas las mismas palabras
agua que nutres y trinas en mi garganta
hueco seco de una canción que canta en silencio
silencio que seca mi cantar de llanuras y verdes
vengo a enterarme que cantan lejos mi nombre que lo cantan
que mi nombre dicen que cantan que mi nombre cantan
mas no es mi nombre sino infamia
que no es mi canción sino la estela de la siesta
duermen un sueño en la memoria
me dicen otro
me infunden soledades y yo voy cantando
¿acaso mis palabras dicen algo?
¿acaso es decible lo que intento decir?
¿desde cuándo las palabras dicen lo que está escrito o lo escriben tal cual dicho?
Hace años que vengo buscando a ese que habla
a ese que ordena mis palabras y les da canción
hace años que repito una y mil veces lo que oigo y lo enmaraño de nuevas formas
rompecabezas inútil es la canción que canto
¿cuándo diré mi nombre?
¿cuándo sabrán quién fui o qué estoy diciendo?
estoy cansado de decir y de callar
estoy cansado de encerrarme a pensar o de salir a estar solo
donde pusieron mi memoria
ahí voy
donde pusieron mis palabras vengo yendo
allí donde me hicieron creer que estaré o que estarán mis sueños
vivo una vida inútil plagada de nada de lo que quiero ser
en mi cuerpo hay canciones que no se cantan y quienes hacen que no se cante están tramando una nueva canción
alguna vez sabré salir de este misterio y de este conjuro infiel de las palabras
alguna vez sabré decir mi nombre, aquel que cuenta quién soy y a qué he venido
-.-
Me vengo a enterar otra vez otra vez
Va viniendo el silencio... va viniendo la voz
cuna canción protección
Me dices te digo me dices te digo
Silencio y misterio de la comunión
Dar doy des dame demos dime que damos
hay....
silencio
hay canción
mas yo veo espejo mas yo veo espejo y nada veo
¿dónde estas?
Conversario
Nuevamente se posa ante mi esa mariposa ácida que escupe fuego.
Gusano volador hecho vuelo en gusto.
Placer de los adoquines de mi pensamiento.
Arriba bien abajo adonde acierto en la duda y caigo.
Nuevamente el gusano va hacia donde la mariposa lo invoca y vuelve con el mensaje de su propia transformación.
Anidan ansiosas las palabras bravas y brasas queman cándidas en el claustro.
Mariposas vuelan.
Vuelan mariposas por doquier vuelan y vuelven.
¿Volverá acaso a posarse en mi pensamiento lo que un gusano desea ser en su propio crecimiento?
domingo, 9 de enero de 2011
Soneto a Jesús Crucificado
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.
Santa Teresa de Avila
jueves, 30 de diciembre de 2010
Madre
a mi madre
como una canción antigua y casi olvidada
como esa canción de cuna y ese mecerme en silencio.
tus ojos me miraban
tus ojos me llamaban a la vida
me estabas diciendo "te quiero" en silencio.
eso que nadie podía escuchar mas que tú y yo madre.
pudiste hacerme dentro y hacerme fuera
me diste fuerza cuando todo estaba perdido
me diste ánimo cuando nadie creía en mí
me diste pruebas y desafíos y me diste un nombre, un lugar y un tiempo de existencia.
tu techo, tu abrigo y tu alimento fueron míos madre
¿de cuántos sufrimientos se valió tu buena tarea?
¿de cuántos sacrificios?
el amor es cosa de madres, si de algo es objeto el amor.
siempre serás esa caricia cálida
ese arrullar sereno
y esas lágrimas de tristeza-alegría al verme crecer
y al yo verte morir en mis brazos
en silencio
como acunándote en la vida misma que me diste.
Javier Sosa
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