Después de decepcionarte por amar a quien no te entiende, te encontré tirado en una calle llorando. Lo entiendo, puedo imaginarme cómo te sientes Javier. Es duro que te hayas frustrado, violentado, aferrado a quien te discute y te quita la paz, quien, a pesar de darte buenos momentos, tarde o temprano te abandona, te rechaza y se aleja... entiendo lo que es poner todo de vos sobre la mesa y que luego de dar todo de vos que aún así no alcance...
Por eso vine a abrazarte, a acariciar tu corazón y a escucharte. Vine a decirte que, aunque él no se haya querido sentir valorado y deseado por vos y haya desconfiado de tu fidelidad física y afectiva... no eres culpable por eso... aunque su mal comportamiento en el pasado no te haya permitido confiar al cien por cien en él, no eres culpable... fueron tus impulsos naturales por protegerte de sufrir...
Estoy a tu lado Javier... abrazo tus emociones, tu sinceridad y tu entrega... abrazo que hayas necesitado verte con amigos que él celaba injustificadamente y que no haya aceptado tu amor como prueba fiel de tu elección por él...
Estoy abrazando tu corazón Javier para sanar todo ese dolor y esa entrega que no rindió los resultados que esperabas a pesar de tus muchos intentos por permanecer y brindar la continuidad que siempre hizo falta y perdonar para seguir...
Estoy diciéndote que hay un mañana feliz para vos... que esto es sólo una etapa y que contás conmigo para seguir adelante y sentirte mejor.
Sos capaz de superar lo que sea y crear tu nueva vida feliz, placentera y en paz con vos mismo.
Te quiero Javier.