Relatos bajo la forma mágica de una propiedad ajena, la del lector. Autoría encubierta en mentira y espejo del que no soy... del que lee. Siniestro juego, encanto de una pasión más allá de mí mismo, inscripta en un otro siempre ausente de mí... agonía de un deseo que se hace signos: símbolos de quienes somos o hacia donde vamos... Entre el silencio y la línea que nos divide: palabras, traducciones de nosotros mismos, lenguajes de nuestra propia ausencia.

jueves, 25 de julio de 2019

Como te digan

cuántas veces nombrarte o ninguna

para que vengas

cuántas veces un nombre o una sola vez

para que igual no vengas

a pesar de que te nombre

una o tantas veces

domingo, 21 de julio de 2019

A punto de llegar a ser

lo llego a hacer

sin conseguirlo

en su punto justo.

Por lo que no llego a serlo y punto.

Incierto

Tantas hebras de pensamiento se hilan antes de una palabra.

Tratando de capturar una idea en lo escrito para que sólo se exprese.

Antes de lo dicho, la nada...

Antes de lo dicho... un cúmulo de sensaciones por enarbolar una palabra...

En esta noche, en este mundo...

domingo, 2 de diciembre de 2018

Cuando pasa el tiempo


No fue amor. Fue un espejo roto.

Todo parcial. Todo distorcionado.

Tu cara. Tu falsa cara.

Y ya no tener más ganas de nada.

Sin embargo, te recuerdo.

viernes, 4 de mayo de 2018

Reloj

He sido tu herida.

Teclas de un piano cerrado.

Las hojas de otoño por el piso.

Y el viento...

miércoles, 2 de mayo de 2018

Entrada

Tus pieles menguas
en penumbras
y criticas tu inocencia
de espejo roto...

No me cantes a los ojos.
Oh tu, mirada ausente.
No me cantes austero,
Que aunque orgullo veo,
Me desvaneces.

Dime más tarde, a veces,
Dime tu canto al oido
Quiero de noche ser tanto
Para jugarte escondido.

domingo, 30 de julio de 2017

La serenidad de los muertos

Mi piel ha muerto bajo tus ojos.

Mi piel manchada por tu amor, con dolor, sufre tu ausencia una y mil veces.

Sangro si te nombro.

Sangran mi memoria y mis anhelos.

Los pájaros negros han venido a por mí y han comenzado a devorar mis brazos.

Ya si pudiera abrazarte...

En el recuerdo de un beso me salva el silencio.

Sin embargo, mi piel se abre, seca, árida, sucia...

Ya no hay agua para mi sed y no es posible borrarte de ningún modo...

Como una agonía lenta y putrefacta va mueriendo en mí tu nombre y con tu nombre también va mi muerte.