Relatos bajo la forma mágica de una propiedad ajena, la del lector. Autoría encubierta en mentira y espejo del que no soy... del que lee. Siniestro juego, encanto de una pasión más allá de mí mismo, inscripta en un otro siempre ausente de mí... agonía de un deseo que se hace signos: símbolos de quienes somos o hacia donde vamos... Entre el silencio y la línea que nos divide: palabras, traducciones de nosotros mismos, lenguajes de nuestra propia ausencia.

lunes, 18 de mayo de 2020

Coming

¿Cómo se sale de una mancha?

Brea que violenta la luz...

Marea de los desesperados

En este infierno de lágrimas

Qué fuerza tal tenemos para volver

A donde sin partida siempre volvemos

domingo, 22 de diciembre de 2019

Pupilas


¿En cuántos ojos del silencio

me he convertido, para ver tan claro

lo que en principio era oscuro?

Hay tanto para mirar, tantas pupilas

que arrastran el camino...

Generaciones de ojos por ver vendrán...

Y se habrán ido diferentes a nosotros

viendo lo que nosotros no vimos.

jueves, 5 de diciembre de 2019

La Máscara


La criatura del reloj, la máscara del cambio.

La máscara de dos colores, emociones en pugna.

La máscara sin palabra, la máscara del silencio atroz.

La máscara en las calles, en los trabajos, en las escuelas.

La máscara rota, en los loqueros, en los asilos, en las cárceles.

Y, ¿cuál es mi máscara?, la que no encaja, la que no ríe, la que no entiende.

¿Cuál es la mía en esta tarde de diciembre, antes de las máscaras de las fiestas?

viernes, 15 de noviembre de 2019

Abril


Nunca fue un tiempo, ni un mes.

Abril era una procesión de aves...

los vientos de un cambio al inicio...

Nunca un tiempo ni sus flores...

Abril era un temor a asomarnos

a la escuela, cuando ya había iniciado.

Nunca un tiempo...

Para abril ya pasado mi cumpleaños

yo solía quedarme solo en casa

por la tarde...

Y ensayaba un canto blanco,

para no morir,

para no dejar mis canciones de otoño...

Para abril ya el tiempo se esfumaba...

y las olas, los recuerdos y las palabras....

todo eso, más que un tiempo,

era abril.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Lea


Alguna vez te vas a leer estas palabras...

y vas a saber que lo escribí para vos....

Amarte siempre fue un misterio.

No pude amarte después de Leo

sabiendo que no te iba a poder ofrecer

nada bueno...

Sos alguien tan profundo

que siento la muerte sin saber todo lo que sos...

Siempre sufrí tu amor,

y  verte en manos de otros...

por eso tuve que hacer mi camino....

como pude...

apasionada y desgraciadamente...

Y la amistad me dio de vos sólo lo que no pude demostrar

como novio...

Creo tanto en vos...

sos el amor que siempre necesité.

Y Pablo amado también con una grandeza

que supera mi muerte...

quien me ha dado la primera felicidad profunda en la vida.

El despejó los primeros dolores...

Y con él tampoco pude ni supe ser mejor.

Por todo, siempre, gracias a ambos.

Camino


Por cada uno de mis delirios y mis anhelos

he poblado un bosque de fuertes verdes y verdades.

Árboles que como cúspides

besan lo alto

y peregrinan

escala arriba

para esculpir el cielo

con torres y cúpulas y arcadas

en ángulo abierto.

No dudes en percibir

que a tan altas montañas

le suceden tan profundos valles,

y ya ninguno quiere recorrer

las oscuras galerías de las noches de mi alma...

Tras fecundas felicidades,

nadie recorrería

las lúgubres canciones del ocaso

que, también, me han mantenido preso en lo profundo.

A veces, sólo a veces...

Me pregunto qué tanto mundo

he sostenido

que tantos desconociéndolos

presuman de mí,

como si sin serlo,

pudiera considerarme normal a tantas normas

cuando de originalidad se trata mi mundo.

lunes, 14 de octubre de 2019

Cuáles


Cuáles son las canciones que se cantan

en las noches

antes de mi pronta muerte...

Que si ni las escucho

y la muerte llega.

Que si ni las respuestas llegan

tanto como llega la propia muerte.

Y sin cantar esas canciones

y sin saberlas.

Ya mi cadáver es vida

para otros muertos.