Relatos bajo la forma mágica de una propiedad ajena, la del lector. Autoría encubierta en mentira y espejo del que no soy... del que lee. Siniestro juego, encanto de una pasión más allá de mí mismo, inscripta en un otro siempre ausente de mí... agonía de un deseo que se hace signos: símbolos de quienes somos o hacia donde vamos... Entre el silencio y la línea que nos divide: palabras, traducciones de nosotros mismos, lenguajes de nuestra propia ausencia.

jueves, 6 de julio de 2017

Ciego


Los capullos rotos. Ya han volado.

Los vi desaparecer.

Queda el laberinto con sus falsas promesas.

Queda el agotamiento de las horas.

Para nunca más decir que "es para siempre".

Ciego, tus flechas en mi memoria, vas al juego del dolor.

Pero hay más, mucho más...

Más allá, el sol.

Más allá, la felicidad.

Una nueva canción.

Otro nombre.

lunes, 29 de mayo de 2017

Id est

En la espera llega la señal.

No me la vuelan tus delirios ni me ciegan tus celos.

Voy por lo nuevo. Sé dónde ir.

Tu luz brilla pura y radiante... tu oscuridad se desvanece.

No le temo a tus dudas. Vos podés atravesarlas.

Como en un desnudo cuerpo va mi alma renovada por tus ojos.

Voy cantando una nueva melodía...

Voy a vengar con amor todos los dolores que te causó el mundo.

Abrí la puerta. Estoy del otro lado.

domingo, 28 de mayo de 2017

Ahora

Lúcido misterio el amor.

Terciopelo en un campo soleado.

Son tus ojos.

Ahora el tiempo es mágia.

El ascenso irradia tenue una pregunta.

Las respuestas son el camino.

viernes, 19 de mayo de 2017

Mi niño interior


Después de decepcionarte por amar a quien no te entiende, te encontré tirado en una calle llorando. Lo entiendo, puedo imaginarme cómo te sientes Javier. Es duro que te hayas frustrado, violentado, aferrado a quien te discute y te quita la paz, quien, a pesar de darte buenos momentos, tarde o temprano te abandona, te rechaza y se aleja... entiendo lo que es poner todo de vos sobre la mesa y que luego de dar todo de vos que aún así no alcance...

Por eso vine a abrazarte, a acariciar tu corazón y a escucharte. Vine a decirte que, aunque él no se haya querido sentir valorado y deseado por vos y haya desconfiado de tu fidelidad física y afectiva... no eres culpable por eso... aunque su mal comportamiento en el pasado no te haya permitido confiar al cien por cien en él, no eres culpable... fueron tus impulsos naturales por protegerte de sufrir...

Estoy a tu lado Javier... abrazo tus emociones, tu sinceridad y tu entrega... abrazo que hayas necesitado verte con amigos que él celaba injustificadamente y que no haya aceptado tu amor como prueba fiel de tu elección por él...

Estoy abrazando tu corazón Javier para sanar todo ese dolor y esa entrega que no rindió los resultados que esperabas a pesar de tus muchos intentos por permanecer y brindar la continuidad que siempre hizo falta y perdonar para seguir...

Estoy diciéndote que hay un mañana feliz para vos... que esto es sólo una etapa y que contás conmigo para seguir adelante y sentirte mejor.

Sos capaz de superar lo que sea y crear tu nueva vida feliz, placentera y en paz con vos mismo.

Te quiero Javier.

Inocencia innecesaria

Como dos chicos que están solos, que se necesitan, que se buscan, que se desean, que se pelean, que se apegan, que se pegan, que se ponen ansiosos, que son sensibles, que se ilusionan, que se recriminan, que se reclaman, que se abrazan, que se besan, que se descubren, que se temen, que desconfían, que tienen baja estima por sí mismos, que se sienten rechazados, no elegidos...

Así una tarde... una noche... en la sombra de una avenida... discutieron, rugieron, se empujaron, cayeron al piso... las manos con golpes y la ropa rota... como dos chicos.

domingo, 14 de mayo de 2017

La montaña

El oso corre desnudo bajo la espesa arboleda a los pies de la montaña. A los pies peludos del hombre dentro, pies de barro, pies de rocas y rios.

El oso cae desnudo por la bajada de un rio, los pájaros vuelan despavoridos ante el grito de dolor, la espalda clavada de espinas, ramas perdidas de arbustos agresivos recién arrancadas por la tormenta...

Viene en la montura un hombre, arma en mano. Viene el corcel negro a galope, ojos de flecha, dientes blancos.

Prolija muerte en un solo disparo. Las espinas duelen menos al dolor de la carne penetrada. En pocos impulsos de aire que ceden al ritmo la vida se va escapando. Más pájaros volaron al rugir del arma... el hombre se acerca y lo mira tendido... escupe la tierra y sigue a galope atravesando el bosque. Y la montaña ya tiene a sus pies alimento de vida y muerte. El oso, liberado de su cuerpo, va a unirse al sol y las estrellas.

Nublado


La porfía y el desdén,

Como un dibujo repetido.

Un sinsentido en la feria del amor...

O cualquier palabra aleatoria en un discurso de reconciliación...

Las tardes sin sol...

Un día de estos en la memoria

Dejaré una flor para ir a buscarte...

Sea tu tumba, una esquina o un parque...

En mi memoria vivirás siempre

Hasta que mi muerte nos acompañe.