Relatos bajo la forma mágica de una propiedad ajena, la del lector. Autoría encubierta en mentira y espejo del que no soy... del que lee. Siniestro juego, encanto de una pasión más allá de mí mismo, inscripta en un otro siempre ausente de mí... agonía de un deseo que se hace signos: símbolos de quienes somos o hacia donde vamos... Entre el silencio y la línea que nos divide: palabras, traducciones de nosotros mismos, lenguajes de nuestra propia ausencia.

viernes, 26 de febrero de 2016





la vida nos trae como la muerte nos lleva

cuerpos desnudos en la inocencia

cuerpos desnudos en la decadencia

la carne no es la misma

se gasta

envejece

se quiebra

la risa infantil, inocente, pura, graciosa 

como la risa negra, la de la muerte

la risa funeral, la macabra, la trágica,

viene a recordarnos que hay desnudez en la palabra

que el significante precede a la mueca

que la cuna-ataúd es bella y blanca

blanco el vestir del bautismo

blanca la mortaja

blanco el semen y la cala

vienen a darnos nombre justo cuando hemos muerto

vienen a recordarnos cuando recordar es un acto inútil

seremos memoria ajena

seremos misterio

seremos silencio

seremos vacío

eco, seremos

y, de vez en cuando,

para recordar la piel desnuda

haremos el amor con los ojos abiertos

con la luz prendida

con la vida puesta

con la risa y con el llanto

porque somos es(t)o

después de es(t)o