Relatos bajo la forma mágica de una propiedad ajena, la del lector. Autoría encubierta en mentira y espejo del que no soy... del que lee. Siniestro juego, encanto de una pasión más allá de mí mismo, inscripta en un otro siempre ausente de mí... agonía de un deseo que se hace signos: símbolos de quienes somos o hacia donde vamos... Entre el silencio y la línea que nos divide: palabras, traducciones de nosotros mismos, lenguajes de nuestra propia ausencia.

sábado, 5 de marzo de 2016

Estrella del alba - Estrella del ocaso



En el México prehispánico, por ejemplo, para los toltecas, olmedas, teotihuacanos y aztecas entre muchos otros, la estrella de la mañana era identificada con Quetzalcóatl (la Serpiente Emplumada), el dios más importante en estas culturas; cuando era visible al amanecer los aztecas le llamaban Tlahuizcalpantecuhtli, es decir, El Señor de la Casa del Amanecer refiriéndose, desde luego, a su señor Quetzalcóatl. Según el mito de Quetzalcóatl, después de haber cedido a las tentaciones carnales, abandonó Tollan, la ciudad que gobernaba, y se fue hacia el mar, dirigiéndose precisamente hacia el lugar donde todas las mañanas surgía esta estrella brillante en el firmamento. Se creía que algún día volvería, por ello, a la llegada de los conquistadores españoles a México en 1519, las velas de los barcos de estos se alzaron en el mismo lugar donde se alzaba cada tarde la Estrella de la Mañana, de tal modo que los pobladores del México antiguo confundieron a Hernán Cortés con su dios más venerado, posibilitando en gran parte la conquista de estos pueblos.

Como lo mencionamos anteriormente, Venus puede verse tanto al amanecer como al atardecer, por tal motivo, los antiguos griegos creían que se trataba de dos astros distintos; de esta manera, la estrella que ellos veían al atardecer la llamaron Hesperus, mientras que a la estrella del amanecer era llamada Phosphorus, es decir, Eósforo o Lucifer, que significa El que trae la luz y que hace referencia a la estrella que aparece justo antes de que salga el sol.

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"I was, Am now, and shall have no end.
I exercise dominion over all creatures and over the affairs of all who are under the protection of My image."

~ Melek Taus / Eosforos, 'Al Jilwah' ~